Comunidades del cerro Placeres trabajan en conjunto con estudiantes de la USM

Las iniciativas responden al propósito institucional de incrementar vínculos con el entorno.

Tras un semestre de trabajo junto a agrupaciones del cerro Los Placeres, la asignatura Práctica en Acción Comunitaria, dictada por el Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad Técnica Federico Santa María, celebró el término de exitosos proyectos liderados por estudiantes. La ceremonia de cierre reunió a los jóvenes y a representantes de los vecinos, en un encuentro donde se valoró el compromiso de todos los actores y se destacó el interés de la Institución en relacionarse cada vez más con su entorno. 

Lorena Zuchel, Profesora del Departamento de Estudios Humanísticos, agradeció el esfuerzo de los participantes y explicó que esta clase entrega formación en ética y responsabilidad social, tal como se define en las competencias transversales plasmadas en el modelo educativo de la USM. “Hace algunos años estamos trabajando con las y los vecinos del cerro Los Placeres y eso da un vuelco en nuestra enseñanza, da a nuestro departamento un sello que la universidad quiere entregar a sus estudiantes y que nosotros nos hemos comprometido a seguir fortaleciendo”, precisó. 

Además, estas iniciativas se enmarcan en el interés de la institución en incrementar las relaciones con su entorno, tal como detalló Nina Hormazábal, Directora de Vinculación con el Medio del Campus Casa Central Valparaíso. “Nuestra universidad solía ser muy comunitaria y muy abierta al cerro Los Placeres y a la ciudad. Hoy la nueva Rectoría está muy empoderada en nuestra responsabilidad social, estamos en esta tarea de reabrir la universidad a nuestra comunidad, de trabajar más colaborativamente y no encerrarnos en las aulas”, advirtió.

Intervenciones con vecinos 
 
La asignatura Práctica en Acción Comunitaria busca formar profesionales socialmente responsables, dispuestos a poner sus habilidades al servicio de la sociedad. “Nuestro interés es preparar estudiantes que sean sensibles a la realidad, que estén vinculados con el mundo y que sean líderes capaces de incorporar estos aprendizajes en su formación profesional”, explicó Tatiana Díaz de la Fuente, profesora que imparte la clase junto a Paulina Mercadal González.

Su metodología considera que los jóvenes establezcan una relación con una comunidad real, para detectar en conjunto cuáles son las principales problemáticas que la afectan, realizar un diagnóstico y planificar la intervención, fomentando siempre una reflexión sobre las tareas que van realizando. Así, durante el segundo semestre de 2022 trabajaron junto a organizaciones cercanas como comités, juntas de vecinos o el consejo local de salud.

“En este ramo los chicos tienen una gran oportunidad de conocer, trabajar e interactuar en estas comunidades y así sentirse parte de ellas con sus intervenciones”, destacó Zoila Olguín Tello, presidenta de la Mesa Territorial Phillippi y de la Junta de Vecinos Javiera Carrera. A nombre de las agrupaciones reconoció a las profesoras, a la universidad y a los estudiantes, ya que “cualquier tipo de intervención, por muy pequeña que sea, para nosotros como dirigentes tiene un gran valor que ustedes no se imaginan. Hicieron trabajos que van a perdurar en el tiempo y eso los vecinos lo agradecen”, declaró.

Berta Espinoza Vásquez, presidenta del Comité de Usuarios de la Farmacia Popular del Cerro Los Placeres, también valoró la disposición y apertura de los jóvenes y les pidió “que sigan en esta ruta, que no dejen de pensar cómo a través del servicio y la colaboración con otros se aprende, que de esta experiencia puedan adquirir las competencias para ser ingenieros vinculados con la comunidad”.

Trabajo colaborativo

Por su parte, los jóvenes también agradecieron a los dirigentes por recibirlos y darles la oportunidad de mejorar su preparación profesional. “Fue una experiencia bastante valiosa que nos entregó algo muy importante: la capacidad de ser más humanos, de poder darnos cuenta de que hay realidades muy diversas a nuestro alrededor, donde un gesto tan pequeño puede significar mucho para otra persona”, comentó Francisca Vargas, estudiante de ingeniería civil.

“Con la primera visita me di cuenta de que esta asignatura nos da un empujón para encaminarnos en el compromiso que tiene la Universidad con el cerro y con los vecinos, tal como quería don Federico Santa María”, agregó Maximiliano Parra, de la misma carrera, destacando que al finalizar los proyectos “fue evidente que cumplieron sus objetivos: generaron un impacto en la comunidad, unificaron a los vecinos y los motivaron a mejorar en conjunto la calidad de vida de todos”.

Sebastián Parada, de ingeniería civil industrial, concluyó diciendo que para ellos el principal objetivo “nunca fue una buena nota en un ramo, sino generar un verdadero cambio en la comunidad, ayudarlos con algo que perdurara en el tiempo”. Así, destacó el trabajo conjunto y el recibimiento de los vecinos, ya que “siempre estuvieron dispuestos a que colaboráramos con ellos y nunca se cerraron a nada, siempre buscaron que pudiéramos ayudar con las capacidades y lo que les podíamos entregar”.

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