[Columna: Buena Salud] Hoy: Cambios positivos duraderos

Por Bárbara Hernández Iraira, Psicóloga Clínica-Comunitaria.

 

En la columna anterior deseaba incitar la reflexión en torno a la relación que guarda cada uno de nosotros con la comida. Luego de pensar en dicho asunto, uno puede concluir que nos encontramos con algo problemático o bien con un asunto que no requiere intervención, que está bien así como se encuentra, es decir, que la comida nos provee salud. Sin embargo, en caso de que usted se encuentre en la primera situación, quisiera invitarlo a que no se desanime, ya ha dado el primer e importantísimo paso de reconocer el conflicto. Ahora voy a compartir unos consejos para que logre sus objetivos y consolide un estilo de vida saludable.

Para comenzar, es eficaz tomar pequeñas metas cada vez. No ponga un objetivo gigante, pues parecerá inalcanzable. Trate que sea paulatino, ya que es un proceso. Si se programa a dejar todos los vicios y alimentos no saludables de un día para otro seguramente fracasará. Mejor propóngase metas como la siguiente: “voy a movilizarme en vehículo sólo cuando sea necesario, preferiré hacerlo caminando o en bicicleta, para hacer más ejercicio físico”. Así, cuando logre hacer de esa actividad un hábito, puede ir sumando otros, como beber más agua pura, pasar más tiempo en la naturaleza, etc. y sin transformarse en un agobio verá que ha dado un giro favorable a su vida. Puede resultar útil hacer un plan, escrito por usted y diseñado a la medida de su realidad, para que allí plasme lo que desea cambiar y los plazos razonables para lograrlo. Si le acomoda, puede dejarlo en un lugar visible, que vea todos los días.

Es de suma relevancia que logre plantearse metas ajustadas a sus circunstancias y realistas, ya que así, cuando observe lo que ha avanzado, se sentirá alegre, motivado y dispuesto a continuar.

Por último, para consolidar cambios duraderos, es vital que pueda involucrar a personas queridas o amigos en su proceso ¿por qué? Pues se podrán motivar mutuamente en los momentos complicados, compartir sus experiencias, y volverse más responsables. Tener un compañero(a) hará del proceso más divertido y les entregará beneficios a ambos. Además, el sentirse parte de lazos sociales afables, alegres, seguros y respetuosos es una fuente inigualable de salud y felicidad.

Para cambiar se necesita de perseverancia, voluntad y tiempo. Así como lentamente adquirió vicios o costumbres malsanas de los que se quiere deshacer, puede trazar progresivamente un nuevo camino a su favor. Recuerde que todos somos imperfectos, y que a veces, incluso cuando hemos superado varios obstáculos podemos flaquear. Pero, ¡siga adelante! Es normal equivocarse. Si un día hace algo que no es saludable no se llene de una culpabilidad que lo lleve a decaer, la idea es que la generalidad sea saludable y la excepción lo demás.

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