[Opinión] La paradoja de la casa propia y la microinversión inmobiliaria

Por Ignacio Corrales, director de Marketing Brokers Digitales

La inflación y las últimas decisiones del Banco Central en materia de política monetaria, hacen del sueño de la casa propia un objetivo más lejano para cientos de chilenos que ven en esta compra una meta de vida. Al mismo tiempo, sin embargo, las inversiones inmobiliarias pueden ser una buena estrategia para acercarse a ese lugar que idealizamos como nuestra vivienda definitiva.

Las oportunidades de obtener retornos estables y atractivos en el mercado de renta residencial –ante la volatilidad de las rentas fijas y variables tradicionales– crecen en el actual contexto. La tesis de inversión se sustenta en la siguiente ecuación: las restricciones para acceder a créditos hipotecarios hará que más familias se conviertan en arrendatarios (más demanda y mayores precios)

Además, el aumento en las restricciones al acceso a créditos de construcción para las inmobiliarias, que generará un déficit de mediano plazo en la disponibilidad de inmuebles. Por otro lado, la incertidumbre a nivel local ha hecho que muchos inversionistas liquiden sus activos inmobiliarios y trasladen sus fondos a mercados internacionales. Se debe agregar a todos lo anterior, la entrada de family offices y fondos a la renta residencial, buscando refugio ante inestabilidades y periodos de desaceleración económica o una eventual recesión.

Una oportunidad es adquirir departamentos ya habitados, de manera de comenzar a percibir ingresos rápidamente, evitando la curva J típica de este rubro, y así generar rentabilidad a sus accionistas desde el comienzo. También se buscarán oportunidades en barrios emergentes, con positiva rentabilidad proyectada. Además la demanda por arriendos se ha intensificado debido a las restricciones de parte de los bancos para otorgar créditos hipotecarios, hace de la inversión inmobiliaria en tiempos de crisis una excelente oportunidad.

Activos alternativos como los bienes residenciales pueden ser un refugio menos líquido, pero seguro, ante la volatilidad de los mercados financieros. La gran ventaja de la inversión en estos activos alternativos versus el portafolio de acciones tradicionales es que es posible invertir apalancado y obtener rentabilidad con dinero que no es nuestro.

Y aunque muchos perciban en la incertidumbre actual una barrera para la casa soñada, pensar estratégicamente podría acercarnos a nuestro objetivo. Algo así como retroceder un paso para avanzar dos.

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