Seis playas de Concón se incluyen en proyecto que busca crear “Balnearios de acceso universal”

El Concejo Municipal de Concón aprobó de forma unánime la contratación para desarrollar el diseño del proyecto “Acceso Universal a Playas”, el cual permitirá que personas en situación de discapacidad puedan ingresar a los balnearios sin dificultad.

Los balnearios que formarán parte de este proyecto son: Playa Los Lilenes, Playa Los Tarros, Playa Negra, Playa Mancilla y Playa Las Bahamas, las cuales están incluidas en el proyecto.

La contratación del diseño denominado: “Diseño Acceso Universal a Playas, Comuna de Concón” pretende contemplar las medidas necesarias para habilitar las playas de la comuna y que efectivamente sean accesibles y utilizables en forma autovalente por personas con discapacidad y movilidad reducida.

Tras ser licitado en el portal de Mercado Público, se recibieron tres ofertas para el desarrollo del diseño. De ellas, fue adjudicada la propuesta presentada por doña Nancy Verónica Cortés Ortiz, que propuso ejecutar el diseño para las cinco playas por un valor total de $29.800.000.

El plazo de ejecución del diseño es de 169 días corridos, a partir de la fecha de la resolución que apruebe el contrato.

Cabe agregar que en Playa Amarilla se está trabajando especialmente en hermoseamiento que incluye el mejoramiento de algunos tramos, el estacionamiento y los quioscos; destacando principalmente lo que significa renovar y convertir los baños existentes en públicos para el uso de la comunidad en todo el año, lo que implica también el acceso universal de este balneario.

¿Qué es una playa accesible? ¿Qué se entiende por medidas de accesibilidad?

Según el Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), una playa con medidas de accesibilidad considera la implementación de algunos estándares mínimos que permitan un punto de acceso al mar, conectado a través de un itinerario o ruta que facilite el desplazamiento a las personas que tienen dificultades para moverse. Esto contempla a personas que utilicen sillas de ruedas para desplazarse, personas mayores, personas de talla grande, personas que transportan a niños o niñas en coche, y a mujeres embarazada, entre otros. La accesibilidad tiene el carácter de ser universal.

Se considera una playa accesible, cuando las medidas incorporadas están conectadas entre sí, permitiendo de esta forma un óptimo acceso, circulación, uso y acceso; en condiciones de autonomía, seguridad y confortabilidad con estándares que aseguren un desplazamiento fácil y seguro de las personas.

Algunas de estas medidas pueden sufrir deterioro y para ello es fundamental considerar la mantención en el tiempo, tanto de aquellos elementos destinados a facilitar el desplazamiento, como son las rampas, pasarelas de acercamiento, etc; como aquellos servicios complementarios, como: servicios higiénicos, camarines, enfermería u otros dispositivos implementados como sillas anfibias y sombreaderos.

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