[Opinión] Halloween y la salud dental de los niños

Por Beatriz Beytia, académica de la carrera de Odontología UNAB, sede Viña del Mar.

Antes de conversar de este tema tan interesante, debemos recalcar que por el solo hecho de comer muchos dulces los días relacionados a la fiesta de Halloween no se generan caries.

El proceso del desarrollo de caries involucra muchos otros factores, como el tiempo sin cepillarnos, el uso de pastas dentales con cantidades de flúor inadecuadas, la acumulación de bacterias en zonas más retentivas de los dientes por no cepillarnos correctamente y la presencia de ácidos en la boca a causa del consumo de cierto tipo de alimentos que fomentan que el ambiente bucal se torne más ácido favoreciendo la actividad de las bacterias para generar toxinas que finalmente producirán caries.

Entonces, ¿qué hacemos en estas celebraciones especiales? Todos los dulces recaudados deberán proporcionarse para no consumirlos todos de una vez, eliminar algunos, ojalá la mayoría, y consumir los otros en horarios fijos y en días determinados de la semana. No es positivo estar comiendo masticables o dulces a cada momento durante el día, ya que favorecen un ambiente bucal ácido de forma prolongada, por eso es bueno que ese consumo de dulces se haga en una hora específica durante el día y lavarse los dientes después de 20 minutos de haber ingerido estos confites.

Los peores dulces para generar caries suelen ser los masticables, que son altamente adhesivos y pueden quedar restos de ellos en las zonas interproximales de los dientes, donde el cepillo dental no logra acceder, por lo que es de suma importancia utilizar junto con el cepillo de dientes seda dental para poder limpiar zonas difíciles como éstas.

Asimismo, hay que considerar que las únicas pastas dentales que colaboran en la protección de los dientes son aquellas que tienen flúor y que contienen entre 1000 y 1500 partes por millón de flúor. Siempre y cuando la pasta dental se encuentre entre estos rangos de concentración de flúor estarán bien indicadas sin importar la edad del paciente. Claramente, en un bebé que no tiene más allá de 2 dientes erupcionados la utilización de pastas dentales más adecuadas será la que contenga una concentración de 1000 partes de flúor, siempre y cuando, haya sido evaluado por un odontopediatra que determine si los riesgos adicionales, como la dieta de ese niño, y su alimentación sean factores de bajo riesgo y no requiera por ello de una pasta con mayor concentración aún. Es fundamental por esto, para determinar que tipo de pasta dental es la que específicamente necesita mi hijo, tener un control odontopediátrico antes de cumplir un año, e idealmente, antes de la erupción de los primeros dientes en la boca.

En Chile quedan pocas marcas con pastas dentales que no cumplan la normativa del Ministerio de Salud, por lo que cualquiera de ellas rotulada como infantil debiese contener una cantidad apropiada de flúor que colaborará en fortalecer el esmalte para hacer frente de mejor manera a los ácidos que producen caries.

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