[Carta al Director] Informe Licencias Médicas 2015

El aumento de un 4,9% en la emisión de licencias médicas que revelaron las superintendencias de Salud y Seguridad Social, en conjunto con Fonasa, si bien representa un incremento inferior al registrado en el de 2014, se confirma con esto que las licencias emitidas continúan al alza. Sin embargo, no existen causas epidemiológicas que fundamenten este aumento sostenido, que corresponde a más del doble de las que se emitían hace 10 años atrás.

Rodrigo Varela2Creemos importante hacer hincapié en el seguimiento, análisis y fiscalización que las autoridades deben realizar a las licencias médicas emitidas y sobre todo, en la información que se le entrega a la población con relación a su mal uso, dado que según estadísticas del Ministerio de Salud, del gasto total que se destina a licencias médicas, alrededor de un 25% se dirige a aquellas de procedencia fraudulenta o irregular.

Es de conocimiento público que las licencias por diagnósticos psiquiátricos son las más comunes, y así lo consigna este estudio al otorgarles el primer lugar en la tasa de uso con un 18% del total. Sin embargo, sabemos que existen personas que no están realmente enfermas y que sacan provecho de este instrumento y apelan a trastornos mentales para faltar a sus labores; puesto que son licencias que se prorrogan, duran más tiempo y muchas veces no necesitan de reposo así entonces obtienen finalmente el subsidio.

No obstante, este abuso repercute en los verdaderos enfermos y usuarios honestos, quienes son los que más necesitan de dichos recursos y en los que recaen las consecuencias de este aprovechamiento. Por ejemplo, el rechazo de licencias y el aumento en el gasto de un 8,9%  con $ 990.992 millones pagados, de los cuales un 42% correspondió a isapres y un 58% a Fonasa.  Lo que provoca el encarecimiento del sistema de salud, el aumento de trámites engorrosos y vulneración de las garantías básicas de las personas: acceso, oportunidad y financiamiento.

Tal como lo explica la Directora de Fonasa, Jeanette Vega, sabemos que en Chile existe una alta tasa de trastornos ansiosos depresivos y  que afectan en mayor medida a las mujeres en edad activa o fértil, y eso para nosotros es totalmente comprensible dado también por aspectos como, presiones familiares, sociales, menos flexibilidad laboral, entre otros.

Pero, frente a este escenario nacional es de suma relevancia analizar entonces el patrón de conducta de quienes presentan este tipo de licencias, fiscalizar que efectivamente se esté cumpliendo con el derecho a reposo y a recuperar la salud; fin último de este instrumento público, y entregar información sobre los beneficios de éste cuando se lleva a cabo su correcto procedimiento.

Un reciente estudio de Inmune estableció que la mayoría de las personas que incurren en el mal uso de la licencia médica perciben esta acción solo como una falta, siendo que en realidad corresponde a un delito, y como tal, conlleva por ley penas privativas de libertad que van desde los 541 días a los 3 años de cárcel, y multas por más de 2 millones y medio de pesos.

Ante esto, es necesario un trabajo en conjunto de autoridades a nivel público y privado para que este instrumento se consagre únicamente como la manera para recuperar la salud de las personas realmente enfermas, y con esto, contribuir a la disminución de los costos en salud, en el alza en los precios, en las demoras en la tramitación y en los pagos del subsidio. Es fundamental lograr avances en el cambio cultural para poder combatir la tendencia a recurrir a licencias médicas falsas.

Rodrigo Varela

Fiscal de Inmune

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