Viña del Mar presenta presupuesto 2023 con fuerte enfoque en las necesidades ciudadanas

Se pone especial énfasis en dar respuesta a las necesidades manifestadas por la ciudadanía, como mayor seguridad, infraestructura pública, mejoramiento del sistema de recolección de residuos y mejores áreas verdes, entre otros ítems.

Un presupuesto proyectado de 137 mil 469 millones de pesos para el 2023, presentó la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, a través del alcalde subrogante, Pedro Hepp al Concejo Municipal en sesión extraordinaria realizada este viernes.

La propuesta representa un aumento del orden del 37% en relación al 2022 ($100.009.350.000), y para su elaboración se utilizó una metodología orientada a la cobertura de brechas entre los ingresos y los gastos, considerando cada una de las tasas de crecimiento de dichas partidas, considerando el altísimo contexto inflacionario de varios temas.

En esta proyección presupuestaria para el año 2023, se pone especial énfasis en dar respuesta a las necesidades manifestadas por la ciudadanía en Viña del Mar y que resuenan a nivel nacional a través de los ejes de inversión:

-Mejores áreas verdes, aumentando su valor en $1.062 millones en el servicio de mantención, respecto al año 2022.

-Infraestructura Pública: considera $600 millones para el año 2023.

-Mayor seguridad, con un presupuesto estimado de $2 mil millones, que considera proyectos de seguridad y recambio de luminaria pública.

-Mejor sistema de recolección de residuos, que aumenta en un 18% con respecto al año 2022, con un gasto anual de $8.100 millones.

PROYECCIÓN

Para proyectar el presupuesto 2023 se tomó en cuenta la disminución de las medidas relativas a la pandemia COVID-19 y un avance hacia la plena normalización de la vida, lo que incluye una revitalización de algunas actividades económicas relativas al comercio, el turismo y otras actividades que podrían permitir nuevos ingresos para la Municipalidad.

Dicho enfoque también permitirá hacer una proyección más acertada de los ingresos que el Casino de Viña del Mar, como así también el aumento sostenido de la inflación y el costo de las remuneraciones de los trabajadores y trabajadoras mediante las políticas de aumento del sueldo para aquellos trabajadores que han sido históricamente precarizados, lo que impacta además en algunos contratos que la Municipalidad mantiene con privados para otorgar servicios a la comunidad, dado que el salario mínimo que ha cancelado el municipio es de $550 mil.

Asimismo, este presupuesto se confecciona en un escenario de incertidumbre y eventual crisis económica que afectará al mundo y al país, entrando nuestra economía en una posible recesión durante el año 2023, lo que podría impactar en los ingresos de la Municipalidad, pero que exige mantener el gasto social y de proyectos de inversión para la comuna.

OBJETIVOS ESTRATÉGICOS

Un instrumento fundamental de la acción municipal es el Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO), el cual entrará en un proceso de revisión en los próximos meses, pero que sigue vigente -en lo general- para la implementación de políticas y programas dentro del Municipio, con cuatro objetivos estratégicos para la ciudad y su gestión: proyectar a Viña del Mar como una ciudad con vocación turística; una ciudad centro de servicios intercomunales; una ciudad parque residencial, marítima- costera con un entorno urbano, armónico y de gran calidad ambiental; y una ciudad con una sociedad integrada, acogedora y con cultura urbana.

Para consolidar lo anterior también se definen diversas áreas de trabajo que son: Área Estratégica económica de Desarrollo Productivo; Área Estratégica de Planificación y Ordenamiento Territorial; Área Estratégica de Medio Ambiente; Área Estratégica Social; y Área Estratégica de Institucionalidad y Gobernanza. 

MEJOR GESTIÓN

Una de las consideraciones tomadas de cuenta para este presupuesto es el control del déficit global, que entre el municipio y la Corporación alcanza $28.827 millones.

Se mantiene en definitiva, como directriz de esta gestión la reducción del déficit heredado a márgenes razonables, permitiendo una política de austeridad, pero a la vez, un gasto que permite entregar servicios de calidad a los ciudadanos y ciudadanas de la comuna.


Para cumplir este presupuesto, se consideran ingresos más altos de la mano de una mejor gestión mejorando los procesos de cobranza y las estrategias para que nuevos fondos ingresen a las arcas propias, en particular, la masa de cuentas por cobrar principalmente alojadas en derechos de patentes morosas y no enroladas, publicidad, permisos y derechos de aseo.

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