Médico realiza recomendaciones para manejo de personas contagiadas de COVID-19 en el hogar

El jefe de la Unidad de Paciente Crítico de Nueva Clínica Cordillera, Guillermo Villamizar, recalca la importancia de la higiene de la casa y el distanciamiento con personas contagiadas para evitar la propagación de la enfermedad.

A medida que aumenta el número de personas contagiadas en la Fase 4 del Plan de Acción del COVID-19, crece la cantidad de enfermos con síntomas leves, que deberán tratarse en sus casas para permitir que el sistema de salud hospitalice a los casos más graves.

En este sentido, el jefe de la Unidad de Paciente Crítico (UPC) explica que “el paciente y la familia deben recibir apoyo continuo, educación y monitoreo por la autoridad sanitaria correspondiente”, y recalca que entre las medidas que se deben tener con un paciente contagiado en casa, “es muy importante instalar al paciente en una habitación individual bien ventilada, limitar el número de cuidadores del paciente, idealmente asignando a una persona que tenga buena salud, sin riesgo factores de riesgo, como enfermos crónicos; embarazadas o adultos mayores”.

Además, el Dr. Villamizar enfatiza que “es preciso restringir las visitas, y en cuanto a los otros integrantes de la familia, ellos deben permanecer en una habitación diferente a la del enfermo o, si eso no es posible, mantener una distancia de al menos un metro de la persona enferma, por ejemplo, dormir en una cama separada y, finalmente, limitar el movimiento del paciente y minimizando el uso de espacios compartidos”.

Otras recomendaciones que entrega el doctor Villamizar son: asegurarse que los espacios compartidos, como la cocina y baño, estén bien ventilados. Sobre la persona que tendrá la responsabilidad de cuidar a un contagiado, el especialista sostiene: “el cuidador debe usar una mascarilla todo el tiempo mientras esté en la misma habitación con la persona enferma, teniendo en cuenta que las mascarillas no deben tocarse ni manipularse durante el uso; en caso que la máscara se humedezca o ensucie con secreciones, debe cambiarse de inmediato y no olvide desechar la mascarilla después de su uso y realizar la higiene de sus manos después de quitarse la mascarilla”.

Respecto a la ropa utilizada por el paciente, como también la ropa de cama, toallas de baño y de mano, la sugerencia es lavarla en la lavadora a una temperatura entre 60 y 90 grados, utilizando detergente común y secar bien. Para esto, es necesario colocar la ropa contaminada en una bolsa plástica para evitar el contacto directo con la piel. Es muy importante utilizar guantes desechables y ropa protectora, como por ejemplo, delantales de plástico al limpiar o manipular superficies o ropa sucia contaminadas con fluidos corporales.

El jefe de la Unidad de Paciente Crítico de Nueva Clínica Cordillera recomienda realizar el lavado de manos después de todo contacto con personas enfermas, agregando que este debe también realizarse antes y después de la preparación de comida, antes de comer, después de ir al baño y cuando las manos se vean sucias. Si las manos no están visiblemente sucias, se puede usar un desinfectante para manos a base de alcohol.

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